miércoles, julio 02, 2008

España jugaba la final contra Alemania,
en el salón de mi casa
oía a la gente gritar
mientras yo veía Videodrome
y me terminaba el jachís.

Salí a respirar a la terraza,
un vecino había colgado la bandera de nuestra selección.
España ganó la final por primera vez en 44 años,
yo peleaba contra mi ansiedad crónica
y tenía mechones rosa en el pelo.

Quería llamarte y hablarte de esta angustia
que me oprime a veces,
quería decirte que me siento fuera del mundo,
que me ahogo
y que tengo mucho mucho miedo,
pero los porros y el vino, al fin, hicieron efecto
y me dormí sola
en el sofá.

No sé porqué
no he vuelto a querer hablar contigo,
ni a tener miedo,
desde entonces.

4 comentarios:

Cris dijo...

Ay, Gra, qué disgustín!! Yo quiero mi maleta, buaaaa!! Pero bueno, aparecerá, espero!

Kaiser dijo...

Eres más fuerte que tus propios miedos.

The Wild Rose dijo...

Cronenberg a veces se parece demasiado a un narcótico. I'll miss you. Ya eres parte de la casa.

peter dijo...

porros, sedantes, cuanta autodestrucción. ¿no?