viernes, septiembre 21, 2012

Creacionismo

Mi cuerpo no se creó
para bailar o hacer deporte,
ni para exhibir alta costura
o ser retratado al óleo o en pastel.

Mi cuerpo,
tampoco se creó
para alojar otras vidas
o infligir dolor
ni recibirlo.
Quienquiera que lo haya creado
no pensó en él
como medio de expresión artística o
instrumento de trabajo.

Mi cuerpo no se ha hecho para nacer,
ni siquiera para morir
o resucitar.

Mi cuerpo,
que tiende hacia una perfección teleológica:
mi cuerpo sólo pudo hacerse
para ser acariciado por ti.

Mi cuerpo,
que te espera en silencio
con la certeza de no saberse en vano.



5 comentarios:

Anónimo dijo...

Y frente al creacionismo, la visión menos poética del evolucionismo, con eso de que la ontogénesis replica la filogénesis (creo que se decía así). Dicho más llanamente, nuestro cuerpo y el del reptil tienen demasiadas cosas en común; el alma es idéntica.
Selváticamente suyo, a sus pies, cual fetichista de medio pelo.

kynikos dijo...

muy hermoso, elegante, y lo elegante en ciencia tiende a ser cierto.
un abrazo.

Eva y la manzana dijo...

Me gusta pensar que mi cuerpo, de por si, no tiene ninguna función específica. Que tiene de función la que yo le imponga. Y elijo pensar así para evitar malos tragos y obsesiones, aunque nunca me funcione.
Espero que tu cuerpo sea correspondido.
Un beso

sibisse cándida dijo...

Y tu cuerpo... es finito o infinito?

Grace en el País de Las Maravillas dijo...

Es Lamarquista...