martes, diciembre 18, 2007

Duermo a fogonazos,
desayuno bicarbonato para las naúseas
y durante el día
me anestesio para no recordar.
Y no consigo llorar.

Me meto en la bañera
y froto mi piel con estropajo y detergente
hasta que el agua se tiñe de rojo.
Y no consigo mudar.

Entablo soliloquios con el gato,
doy largos paseos,
me tumbo al sol
y canto la canción que me escribiste.
Pero no consigo existir.

1 comentario:

verborrea suicida dijo...

entonses duerme niña, mañana sera otro dia