viernes, diciembre 16, 2005

Caperucita roja tiene los ojos verdes, como los tuyos, niña como los tuyos

Tendría 22 años cuando me dijiste, clavándome la mirada y con tu característica voz grave que yo era demasiado niña para ti. Y era cierto, podías ser mi padre y supongo que eso era precisamente lo que más me atraía. Después pronunciar esa frase con tremenda carga erótica ya no logré apartarte de mis fantasías más inconfesables.
Pasó más de un año hasta que me viste como una mujer o hasta que yo me sentí lo bastante mujer para ti, enfundada en mi vestido rojo. Aunque la primera noche me comporté como una niña, no fui la única, tú con tus cuarenta y tantos, actuaste como un adolescente engreído.
Lo recordaba todo ahora, (con esa sonrisa que se me escapa siempre que me topo con una de esas casualidades que hacen que merezca la pena esta cosa absurda que llamamos “vida”), mientras cosía el dobladillo del pantalón que llevaba la noche que me llamaste niña, cuando aún quería parecer mayor de lo que era. Ahora sometido a un exhaustivo proceso de reciclado para convertirse en algo parecido a unos bombachos (el último grito entre las chicas modernas), que odiaba cuando mi madre me obligaba a ponérmelos de pequeña.
Es gracioso que hayan tenido que pasar 26 años para sentirme cómoda como una lolita...

5 comentarios:

Marsala dijo...

El lobo feroz tiene un largo el rabo, como el mio.

Caperucita fue la primera Lolita que existe (has visto? rima y todo). No repare en eso cuando acepte ser Lolita durante annos y tampoco cuando deje de serlo justo en el momento en el que encontre a un Humbert Humbert, adolescente pese a todo. Hay algo de Caperucita en los lazos rojos, y tengo un lobo feroz para ti, para que te de las buenas noches con mordisquitos en la oreja (tranquila, no es "tu tipo").

La Oruga dijo...
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La Oruga dijo...

Basta de niñas!!
Aquí sobran mujeres con ganas!!!
Que les corten la cabeza!!!!

0nironauta dijo...

Se respira en la 0nirosfera unavórtice de pasiones a flor de endodermis de esas que hacen a uno pensar en el interior de los tubos.

Aliciemos, pequeños seres orugiodes taurinosémicos.

aDría idnero rop asber qué contiene el continente suprimido.

gretelgris dijo...

Seguro que nada interesante ni polémico, onironauta; alguna incursión de gorrones de blogs que escriben en lenguas bárbaras... He visto que hay más limpiezas que hacer en otros post, sisi.

Ya sé lo que me gustó tanto; es esa imagen tan buñueliana de mujer sola y en silencio, cosiendo con esmero y esbozando una sonrisa misteriosa.
Aunque lo que mola de verdad, es imaginarte sonriendo.