jueves, agosto 04, 2011

Fujur

Yo tenía un dragón de la suerte,
blanco, suave, enorme y muy confortable.
Yo dormía abrazada a él
y al despertarme
se habían curado todas mis heridas.

Pero un día
se fue.

4 comentarios:

Elena Lechuga dijo...

silba

dEsoRdeN dijo...

Unas alas cortadas a tiempo...

Bellota dijo...

En el libro, si le das la vuelta se ve la historia desde otro putno de vista... creo recordar

dissociative identity disorder dijo...

que lindo!!