domingo, julio 24, 2011

El Séptimo día

He puesto un océano y un enorme río entre tú y yo
y muchos Kilómetros
o millas, como dicen aquí.
Me he cercado con agua
por si sentía la tentación de salir corriendo hacia ti
o de llamarte
para que vinieras a buscarme.
Me fuerzo continuamente a pensar en inglés
con la sola intención de negarte
porque a ti,
te pienso con el coño
y mi coño no conoce mas lengua que la tuya, que la nuestra.

Pero aquí estoy,
un domingo cualquiera
de un lluvioso mes de Julio,
en algún punto del Sur de Inglaterra,
pensándote con todo mi coño
y contando todos los domingos que has malgastado,
con la certeza absoluta de que los domingos
se inventaron para amarnos.

7 comentarios:

samsa dijo...

una jodida maravilla!

la chica de las biscotelas dijo...

bru-tal!

begusa dijo...

qué jodidos son esos domingos...
(y... ante semejante oferta coñera... se me antoja pensar que el susodicho es un poco... idiota?)

Riforfo Rex dijo...

¡Coño!

dEsoRdeN dijo...

La de coños, pollas y demás sí que es lengua universal allende los mares

Anónimo dijo...

Así en tu coño como en el lluvioso cielo. ¡Ay! La sacrificada y lacrimosa hendija de un lacerado y sufriente coño... Beso esas lágrimas.

Helenaconh dijo...

uff!