domingo, febrero 14, 2010

Días de cine

Yo no quiero un amor de fin de semana,
de esos que empiezan con cerveza, risas, banda sonora
que terminan en tu casa o en la mía
y sólo dejan dolor de cabeza, boca seca y lagunas.

Yo no quiero un amor de Televisión por cable,
centro comercial los sábados,
sexo una vez por semana,
hipoteca, crédito, hijos
y comidas con las familia los domingos.

Yo lo que quiero
es un amor de película:
Irremediable como en La Sirena del Mississippi,
apasionado como en Gilda,
mágico como en la Ciencia del sueño,
fetichista y perturbador como en Portero de noche,
sórdido como en Lunas de Hiel,
prohibido como en Herida,
desgarrador como en el Ultimo Tango en París,
eterno e imborrable como en Robin y Marian.

Un amor en que tú y yo seamos
directores
y protagonistas.

7 comentarios:

begusa dijo...

y es que la ambición siempre ha podido con nosotras...

Libertad Kaiser dijo...

:)

Estepa Grisa dijo...

Firmaría si fuese un contrato

Anónimo dijo...

y así nos luce el pelo, gracias al bondadoso imaginario simbólico creado por Hollywood somos todas más flipadas y sobre todo irreales. Murió la realidad con la hostia de Gilda. Y la dignidad. Y que nos gusten esos iconos... Hay que joerse. Pa mí de ficciones mediáticas, solo Heidi. Charo

samsa dijo...

firmaría por un último tango..., y dejar un chicle pegado en la barandilla...

jesus dijo...

qué buena la última escena de Robin y Marian. qué buenas todas las referencias del texto, en general.

Clara dijo...

perfecta filmografía