jueves, abril 30, 2009

Cansancio

Hoy estoy cansada,
no es un cansancio poético y existencial como el de Girondo,
ni un cansancio digno como el de un jubilado,
o infinito como el de un obrero.

No es un cansancio sabio, como el de algunas abuelas
ni luminoso como el del viajero.
Tampoco es un cansancio alegre,
como el de las parejas que hacen el amor.

No es un cansancio atlético como el de un deportista,
ni un cansancio gris como el de los opositores,
ni siquiera es un cansancio épico, como el del guerrero.

El mío es un cansancio espeso, pegajoso
un cansancio feo y aburrido,
un cansancio prescindible,
un cansancio estúpido,
un cansancio obvio.
Un cansancio tan infantil,
que es un cansancio
que me da vergüenza.

Y es que hoy estoy cansada,
y os lo confieso muy bajito,
cansada
de negar
que aún te quiero.

8 comentarios:

Libertad Kaiser dijo...

Y lo que nos queda!!!!!!!

Preciosa, precioso!!!!!

Quiero oírtelo bajito, a mi oído, y fuerte, en la tribuna.

YoL dijo...

Me gusta.
A mi me pasa ahora mismo.
Pero se que a pesar del cansacio debo seguir negandolo.

Suerte

a-escena dijo...

Hay que gritarlo, que se enquista. Precioso texto. Besos.

peter dijo...

joder, buenisimo

jorge dijo...

Te confieso que me han encantado los primeros cansancios.

Que comprendo los cansancios personales.

Y que me ha sorprendido totalmente el final.

Gran texto, un lujo.

Grace en el País de Las Maravillas dijo...

Veo que mis fans más incondicionales me perdonan hasta los finales más topicos.
Lo asumo, pero no había otro final posible.
Gracias!!!!

Libertad Kaiser dijo...

Perdona bonita, algunas te lo decimos a la cara :)

jorge dijo...

Grace, no cuela.

No lo arreglas a posteriori.